lunes, 20 de febrero de 2012




Tusello dedicado a Pedro García Cabrera, en el Día de las Letras Canarias, con matasello de Vallehermoso, su pueblo natal.
Un sello para Pedro García Cabrera
Un efecto postal recuerda al poeta gomero en el Día de las Letras Canarias
Rubén Naranjo

Un sello de correos servirá este año para recordar al escritor gomero, Pedro García Cabrera, en torno al cual gira la celebración del Día de las Letras Canarias. El motivo elegido para la estampilla personalizada es una imagen del poeta, en su juventud, a partir de un diseño desarrollado por el creativo Gustavo Méndez.
La propuesta surgida del Grupo Filatélico y de Estudios de la Naturaleza de Gran Canaria, Cantarela, atiende al destacado significado que tuvo en la obra de García Cabrera el paisaje y el medio natural de las islas, por el que mostró una especial preocupación a lo largo de su amplia trayectoria. Ello, tanto desde el punto de vista estético, como de la reivindicación de un patrimonio natural, el cual consideraba que ayudaba a entender la propia personalidad de los isleños.
Pero además, se da la circunstancia de que el autor gomero fue en los años de la infancia y juventud, un avezado filatélico, afición que le trasmitió su maestro en Vallehermoso, su localidad natal, a la temprana edad de diez años. Como señala el propio escritor,
Matasello conmemorativo especial de la IV Exposición Filatélica de Tenerife en el año 1959, en la que participó como conferenciante García Cabrera.
este primer contacto con “las sonrientes aleluyas de los sellos”, vino de la mano de este docente que había despertado en su alumnado tres centros de interés: “el sentido de la responsabilidad, el gusto por la poesía y la afición por los sellos de correos”. Sin duda esta experiencia en el mundo del coleccionismo, ayudó a definir su forma de ver la vida, guardando un recuerdo que plasmará en algunos de sus versos, como es el poema que lleva por título, Mis sellos, los desaparecidos, de su libro Entre cuatro paredes. En esta composición, que comienza con el verso, Siempre fueron los sellos mis amigos, hace una deliciosa descripción del placer de irlos coleccionado y cómo estos pequeños trozos de papel, le sirvieron para viajar y entender el mundo, sin salirse del ámbito de las hojas de su álbum.
Con los años, desde las páginas de la revista Gaceta de Arte, en julio de 1933, reivindicará en uno de los manifiestos de esta publicación, el papel del sello de correos como “pregonero de unos esquemas, de una concepción de la sociedad y hasta de un estado del alma colectiva”. Aunque la vida le llevó a dejar los sellos “a muy segundos términos”, según sus propias palabras, nunca dejó de mostrar su interés por la filatelia, como lo demuestra la participación en la IV Exposición Filatélica de Tenerife, el mes de mayo de 1959. Para la misma pronunció una charla emitida el día 10 de dicho mes, a través de las ondas de Radio Juventud de Canarias. Charla que por cierto, no quedó sin la correspondiente censura de la dictadura franquista, que eliminó uno de los párrafos, precisamente en el que hacía referencia a la pérdida de sus libros y su álbum de sellos de la infancia, en el fatídico año de 1936.
Señalar además, que para el desarrollo de esta iniciativa, se ha contado con la valiosa colaboración del personal de correos de la oficina de Vallehermoso, en la isla colombina.
Tarjeta y sobre diseñados para la ocasión, en el Día de las Letras Canarias