sábado, 8 de marzo de 2014


POR LA FILATELIA HACIA DIOS…
- Una opinión sobre el sesgo adoctrinador de las actuales emisiones de Correos en el Estado español.
Los humoristas de aquella “revista más audaz, para el lector más inteligente” que era La Codorniz, jugaron con la imagen de uno de los cuadros más famosos de Goya, el de la maja que más nos gusta a todos, colocándola en un recreado efecto postal al que añadieron el inocente texto de “Correos españoles”. Sin embargo, mucho antes de que los ingeniosos humoristas de La Codorniz diseñaran su particular versión de la obra del pintor aragonés, en el año 1930 salió a la calle una serie postal de dieciocho sellos, la Quinta de Goya en la Exposición de Sevilla,  con tres valores de 1, 4 y 10 pesetas,  dedicados a la Maja desnuda. No hay constancia de que en ello influyera su católica majestad don Alfonso XIII, conocido amante de la pornografía, el cual autorizó dicha emisión para sufragar los gastos de un pabellón en la Exposición Iberoamericana en la capital hispalense. La emisión fue un éxito de ventas, pero lo cierto es que esta primera representación de un desnudo femenino en un sello, levantó, al menos polémica, y hasta la Unión Postal Universal quiso procesar al correo español por inmoral.
Sin duda, un servicio tan fundamental como el correo ha cambiado radicalmente, e incluso cuesta encontrar sellos en las Oficinas postales y apenas son objeto de un coleccionismo cada vez más minoritario. No obstante, pocas cosas como un efecto postal para identificar la imagen, la “marca” de un país, en el pasado y en el presente. En la dictadura franquista, el sello de Correos se convirtió en un elemento más de “agitación y propaganda”, con la representación de la imagen del dictador, cambiante a lo largo de los años, como camaleónicamente se transformó el régimen, así como de la parafernalia que le acompañaba. De esta forma, a lo largo de estos años los valores dedicados a la religión católica superan los 300. Todo ello, como señala Luis Benito García Álvarez en un artículo de la revista Historia Contemporánea[*], atendiendo a que “la dictadura promovió, en fin, una simbología palpable en todos los ámbitos, en la que se subraya su particular búsqueda de la hispanidad católica; y el catolicismo se convirtió en el pegamento que logró aglutinar a todos los sectores sublevados, especialmente a la hora de presentar una golpe de Estado como una cruzada religiosa protectora de la civilización cristiana contra la “barbarie roja””. Señala finalmente García Álvarez en las conclusiones de este trabajo, que “se trata, pues, …, de una filatelia falseadora, adulatoria y exaltadora que excluye cualquier referencia a valores o personajes de la tradición liberal o democrática del país y que hará referencia constante a los principios reaccionarios en que se fundamentaba el régimen”.
Tal vez por ello no resulte extraño que en este posfranquismo que padecemos, comprobar que para este año 2014, los gustos del diseño postal hispano parecen tomar un Camino, nunca mejor dicho, más próximo al nacionalcatolicismo que contamina leyes aprobadas o por aprobar. Téngase en cuenta además que el Ministerio del Interior no dudó en condecorar a la Virgen del Pilar, en tanto que el propio Ministro solicitó la intercesión de Santa Teresa de Jesús en estos rudos tiempos. O la también Ministra Báñez, no tuvo el menor reparo en encomendarse a la Virgen del Rocío para aliviar las listas del paro. Por todo ello, no debe sorprender que solo en el primer trimestre del año que llevamos apenas estrenado, Correos anuncie la emisión de un sello conmemorativo del VIII Centenario de la peregrinación de San Francisco de Asís a Santiago de Compostela y recuerda el paso del franciscano por España, en 1214, impartiendo el Evangelio. Otro dedicado al 400 aniversario de la Cofradía  de Ntra. Sra. de la Virgen Blanca. También hay uno más dedicado a Fray Junípero Serra, del que se conmemora el 300 aniversario de su nacimiento y allá por el mes de marzo, dentro de la serie personajes, sendos sellos dedicados a Juan XXIII y Juan Pablo II.
Puede que haya quien considere que aún son pocos, pero deben de tener en cuenta que si eso es apenas en un trimestre, quedan nueve meses más, como ese embarazo obligatorio que Gallardón nos quiere imponer, para seguir echando mano del santoral para iluminar los sellos de correos, que más bien recuerdan sagradas estampitas. Pero ante tanta anhelada mediación del más allá para salir de esto que llaman crisis del más acá, si como andan pregonando algún día llega la “recuperación”, eso de los brotes verdes y la luz al final del túnel, no habrá sido fruto de esas “reformas” (derribo del llamado Estado del bienestar), sino puro milagro sobrenatural.



[*] García Álvarez, L. B. (2010). “Las representaciones de la filatelia franquista”, Historia Contemporánea 40: 217-245.
  
En su afán de remarcar el nacionalismo español, paradójicamente el diseño de este pliego de la “MARCA ESPAÑA” en realidad dibuja una senyera.